Otro exabrupto nada diplomático de Estados Unidos
Cuqui Dueñas
El líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, calificó hoy de “humillante y prepotente advertencia” las condiciones impuestas por Estados Unidos a Cuba de cambios sobre derechos humanos y movimientos hacia la democracia para reabrir las conversaciones sobre migración.
“Cuál es la “democracia” y los “derechos humanos” que Estados Unidos defiende?. Era realmente necesario lanzar esa humillante y prepotente advertencia?”, preguntó el máximo líder cubano, en una nueva Reflexión titulada Los aplausos y los silencios que publica hoy la prensa nacional, tomada del sitio digital CubaDebate.
El líder revolucionario hizo alusión a un despacho de la agencia francesa de noticias AFP, que destacó que el Jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, Jorge Bolaños, transmitió el pasado sábado que su país, espera reiniciar conversaciones sobre migración y el servicio de correo directo con Estados Unidos.
Citó el líder cubano otro de los párrafos de la noticia de AFP “desde El Salvador, donde asiste a un conclave ministerial sobre comercio regional, la secretaria de estado, Hillary Clinton, dijo que Washington estaba complacido de reanudar las conversaciones con La Habana” sobre migración y el servicio de correo directo”.
Sin embargo, el líder de la Revolución cubana calificó de “exabrupto nada diplomático” lo publicado por la agencia española EFE cuando expresó, que según Washington “habrá un diálogo abierto tan pronto como haya cambios sobre derechos humanos y movimientos hacia la democracia en Cuba”.
Comentó, que en la ceremonia de toma de posesión, cuando el nuevo presidente de El Salvador, Mauricio Funes habló de restablecer relaciones con Cuba, hubo un ensordecedor aplauso y gritos de júbilo en aquella sala, como no se escucharon en ningún otro momento de su discurso.
Añadió que cuando el orador, sin concluir todavía el prolongado aplauso a Cuba, tomó la palabra y mencionó a Estados Unidos, “con la mejor intención del mundo”, muy pocos en aquella gran sala aplaudieron a ese país.
Subrayó Fidel Castro que el prolongado aplauso a Cuba “tal vez lastimaría a la señora Clinton”, Secretaria de Estado.
Tras destacar como otro punto culminante del discurso de Mauricio Funes la mención que le hiciera al defensor de los pobres, el ilustre arzobispo Oscar Arnulfo Romero, el líder de la Revolución cubana afirmó “en determinadas circunstancias, no solo las palabras hablan por si mismas, sino también los aplausos y los silencios”.